Un lector de mi bitácora me ha señalado, entre otras cosas, que la Asamblea Nacional aprobó hace algún tiempo una
Ley de Servicio Comunitario del Estudiante Universitario. Como podría esperarse de la asamblea de quinta que nos gastamos, la tal ley es un despliegue magnificiente de colectivismo. Sólo en la exposición de motivos se encuentra la siguiente perla:
Nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, suprema rectora del ordenamiento jurídico venezolano, cuyo esquema resulta de un alto y eminente contenido social, apegada a las nuevas tendencias protectoras del colectivo y garante de los derechos humanos, sociales, civiles y políticos, (...) establece deberes de responsabilidad social para todos los venezolanos y venezolanas, con lo cual contribuyan (...) con el cumplimiento de los deberes sociales de participación civil y política, defensa de los derechos humanos y no menos importante, la obligación que tienen los particulares dentro de sus capacidades, de ser solidarios y responsables con el Estado, en lo que a asistencia social y humanitaria se refiere.
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Cosas a resaltar:
- Obligatoriedad. Para obtener el título es necesario prestar servicio comunitario, el cual de paso no es remunerado. (Artículo 5)
- Espacio Temporal: entre 3 meses y año (artículo 6).
- ¿Quiénes serán los nuevos esclavos?: Todos los estudiantes universitarios con al menos la
mitad de la carga académica aprobada (artículo 14).
Otra cosa importante a resaltar es que el presidente de la Comisión de de Participación Ciudadana, Descentralización y Desarrollo Regional de la AN es el diputado "opositor" Danilo Pérez Monagas Proyecto Venezuela (Lara), quien según el
servicio de prensa de la AN, el día de la primera discusión (09/11/2004):
efectuó la presentación de la norma, recalcando que la misma tiene como norte extender a la sociedad los beneficios de la ciencia, tecnología y cultura, a través de la incorporación de los estudiantes a la nueva realidad laboral y social como prestador de servicio social.
Con amigos como ese, definitivamente no necesitamos enemigos.
Y como si fuese poco, los representantes de 8 universidades del país, básicamente le
dieron el visto bueno cuando se presentaron a consulta ante la comisión, uno de ellos observando que ¡el título debía cambiarse porque era muy largo! (José Vegas, de la Universidad de Carabobo). Quizás el único que medio salvó la patria fue el Director de Extensión de la USB, Arturo Gutiérrez, quien dijo que el proyecto
es centralista y coloca a las universidades nacionales como simple proveedor de estudiantes.
¿Y la voz de los universiarios? ¿Y que dice la "Casa que vence la sombra"?