Lo que ocurre realmente (1) (2) (3) en el campo venezolano ha sido muy poco comprendido. Dentro y fuera. Como poco comprendida es la revolución neo-izquierdista comandada por Hugo Chávez.
Tal incomprensión es una fortuna de la revolución. Y una desgracia de quienes padeceremos sus consecuencias.
Intentaré explicar un poco este capitulo "agrarista" en contexto:
Parto de que "Si es tierra para el campesino: No puede ser tierra para el Estado". Y aunque no puedo saber hasta donde llegará el proceso revolucionario en el agro. En Venezuela y en lo inmediato. Tengo claro que un objetivo del neo-izquierdismo es que la mayoría de la actividad productiva sea “alternativa”. Y que la totalidad de la actividad económica -aunque no esté directamente controlada por empresas gubernamentales- se sujete al sistema de planificación y comando del gobierno.
Lo que sí puedo saber que el neo-izquierdismo avanzará más, y más rápido. Ahí, dónde lo que se le oponga sea incapaz de dar una, muy larga, batalla ideológica y política de fondo. Cosa difícil en Venezuela. Con una oposición, que me parece más "disidencia" inconsistente. Compuesta es su mayoría de políticos "intelectuales" y "comunicadores" tan socialistas como el propio gobierno.
Ante una nueva versión de la fracasada reforma agraria adeca... Es lógico verlos temerosos de defender la propiedad privada (en la que no creen). Pero mirando esperanzados hacia Washington. Ciegos ante la evidentemente exitosa estrategia revolucionaria del recurrente enemigo "imperialista". Y no será por falta de advertencias. Que ponen su esperanza en el mismo aliado. Y copian los fracasados métodos. De quienes no han podido derrotar la dictadura totalitaria cubana en más de cuatro décadas. Sin sacar de esa experiencia cubana las necesarias lecciones. Cosa que si han hecho el neo-izquierdismo venezolano y su indiscutido líder.
El asunto es que no hemos perdido la esperanza. Y estamos trabajando duro para conformar una nueva oposición de derecha . De naturaleza liberal y popular con nuevas ideas y propuestas revolucionarias. De la que hoy el enemigo inmediato más feroz no es gobierno revolucionario. Demasiado ocupado en inventarse enemigos más "glamorosos" como el imperialismo yanqui. Es esa paleo-izquierda desplazada del poder por la propia revolución. La paleo-izquierda venezolana no puede ser un verdadero aliado de nadie. Es la peor enemiga, aún de si misma, por su propia torpeza.
(Y digo derecha no sólo por simplificar lo que en términos más precisos llamaría simplemente liberal)