Actos como los decretos de "intervención" de haciendas y hatos por parte de los gobiernos regionales, no pueden ser combatidos ideológicamente desde posiciones ambiguas como las que la oposición tradicional ha utilizado para enfrentarse al régimen "revolucionario". Tales medidas sólo pueden ser rebatidas ante la población general con posiciones firmes basadas en en una filosofía consistente que descanse en el respeto absoluto del derecho de propiedad.
Nos alegra desde aquí saber que las intervenciones de miembros de
Resistencia Civil al respecto del problema de las intervenciones, hayan encontrado eco en algunos medios regionales y nacionales, entre ellos El Carabobeño reseña las declaraciones de
Domingo Alberto Rangel M. el día 2 de enero, en las cuales el secretario ejectuvo
señala que es muy importante el respeto a todo tipo de propiedad privada, sea ésta grande, mediana o pequeña. Vemos que con las medidas de gobernadores sin otros logros, plegados al poder nacional casi con fidelidad perruna, no se va a lograr lo que el mismo Gobierno de Hugo Chávez Frías está pregonando y, con un cierto tono de ironía, que la en cualquier caso quien debe calificar el latifundio es el poder judicial, si es que quier
perseguir por su éxito a los productores del campo con grandes extensiones de tierras en producción.
En
otra nota del Carabobeño del 5 de enero,
Guillermo Rodríguez ataca más incisivamente y directamente a la raíz del problema, ¿Quién está primero, el individuo y su derecho de propiedad, o el estado confiscador:
La propiedad privada es un principio indiscutible, un derecho individual anterior y superior a la existencia misma del Estado. Ningún gobierno puede tomarse la prerrogativa de utilizar el poder público para afectar los derechos individuales, para luego señalar los problemas que este tipo de medidas han ocasionado a lo largo de los años:
en Venezuela hemos tenido concesiones de tierras para la producción en condiciones jurídicas dudosas, por lo cual
cualquier banquero que haya concedido créditos agrícolas puede decir que otorgar créditos sobre tierras concedidas por la Reforma Agraria o afectadas por los gobiernos es peligroso.
Univisión,
Globovisión y
Notitarde también reseñaron los eventos.