El nuevo escándalo sirve para muchas cosas, en particular y como siempre, para agrandar cada vez más el poder del estado. También sirve para distraer la atención de asuntos más importantes. Por ejemplo, ¿alguien duda que con un
CNE completa y definitivamente controlado por el oficialismo, el partido de gobierno va a ser imbatible en los años por venir?
Bueno, eso es exactamente lo que va a suceder, ya que la sala constitucional del
tsj (las minúsculas van a propósito) volvió a
nombrar la directiva del ente comicial el pasado 20 de enero. Además de llenar las vacantes dejadas por Francisco Carrasquero (quien "casualmente" ahora es miembro de la misma sala constitucional) y Ezequiel Zamora (quien renunció hace ya algún tiempo), la sala nombró nuevos suplentes para sustituir a otros dos miembros ligados a la oposición, alegando precisamente que éstos tienen vínculos partidistas, con lo cual la poca representación que tenían los opositores al régimen prácticamente se esfuma.
Por demás interesante es
la negativa de los diputados oficialistas de tan siquiera discutir la posibilidad que la
asamblea nacional nombrase a los miembros del CNE y así terminar con la "omisión" legislativa en la que incurriera la asamblea y que propició la intervención del tribunal en el asunto. Esto, desde luego, no es más que una forma de evitar tener que lidiar con el hecho que el oficialismo no posee los 2/3 de los votos necesarios para nombrar a la directiva del CNE, tal como lo establece la constitución y poder darle la vuelta al asunto, descargando la responsabilidad en el tsj, donde sí tienen una mayoría holgada.
En fín, más de lo mismo.
Enlaces gracias a
The Devil's Excrement.