Como libertario uno no debe cansarse de tratar hacerle ver a la gente la naturaleza antisocial del estado. En un artículo anterior, hablaba sobre la
reacción destructiva del estado ante un conflicto diplomático con el gobierno del vecino país colombiano. En aquella ocasión quise resaltar la normalidad con la que la gente intentaba llevar sus negocios en la frontera.
Al parecer si el gobierno se molesta con un gobierno extranjero, todos juntos nos tenemos que molestar y dejar de lado las irracionales relaciones comerciales establecidas quizás por décadas. Hay unos cuantos reportes de los intentos del gobierno venezolano por interrumpir dichas relaciones:
- Arauca a oscuras y Venezuela se niega a suministrar electricidad, después de un atentado guerrillero.[1, 2]. Sin embargo, el gobierno venezolano asegura que no hay ensañamiento con la electricidad.
- Paralizadas las exportaciones colombianas de carbón a través de Venezuela. [1,2]
- Para aquellos que piensan que estos reportes son meros intentos por enturbiar las relaciones binacionales y forman parte de una malévola conspiración de las multinacionales, pues he de decir que las cosas en la frontera no deben estar muy normales, porque después de todo hasta RNV admite que Diferendo diplomático afecta a pobladores de frontera colombo-venezolana
Desde luego que las pérdidas generadas por la malcriadez de los gobiernos colombianos y venezolanos no van a ser pagadas por los "Señores" Chávez y Uribe personalmente. Muy por el contrario, al final van a salir perdiendo los mismos pendejos de siempre.
Como ya lo he dicho y lo seguiré diciendo, el estado es una organización antisocial, opuesta a la libertad y parásita de los esfuerzos productivos de los individuos.