Este es el tipo de noticia que no van a conseguir en la sección de sucesos de ningún periódico (si lo consiguen, por favor avísenme).
El botín del atraco más grande perpetrado en Venezuela durante el año 2004 alcanzó la astronómica cifra de 22,6 billones de bolívares (US$ 11,77 millardos, al cambio oficial). El asaltante, quien utiliza métodos sutiles de propaganda y amenaza de violencia para convencer a sus víctimas de entregar sus pertenencias sin oponer resistencia, fue identificado como Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria, alias
SENIAT. Sin embargo es del conocimiento público que este actúa bajo las órdenes del mafioso mayor, el Gobierno Nacional. Las víctimas del atraco, llamadas eufemísticamente "contribuyentes", por el asaltante, sufrieron el monumental despojo a lo largo del año sin protestar públicamente, aunque rezongando muy dentro de sí, cada vez que el asaltante se presentaba en la puerta de sus casas, oficinas y negocios. El modus operandi del sofisticado criminal incluye el robo contínuo y casi imperceptible cada vez que una víctima se dispone a comprar algo (Impuesto al Valor Agregado, mejor conocido como IVA) y el robo bajo amenaza perpetrado usualmente antes del 31 de marzo de cada año, según el cual cada víctima debe entregar sin saber para qué una porción substancial de sus ganacias durante el año anterior (Impuesto sobre la renta, ISRL).
El encargado de tal operación fraudulenta, inmoral y masiva espera que el atraco durante el 2005 le consiga la
bicoca de 27 billones de bolívares (14 millardos de billetes verdes, al cambio oficial).
Los autodenominados representantes de las víctimas (mejor conocidos como asambleístas) no han dicho nada al respecto. Este servidor ha podido comprobar que dichos sujetos toman parte activa del botín, lo cual los hace cómplices del despojo.