En realidad hay varios, quizás muchos. Empezando por que da tristeza que un pueblo haya llegado a tal grado de servilismo o de indiferencia, como para dejarse dictar lo que debe y lo que no debe ver y escuchar en radio y Televisión. Creo que todo el proeceso ha tenido éxito por el manejo hábil de la retórica
orweliana del gobierno y sus seguidores, según la cual ahora vamos a tener más libertad de expresarnos, gracias a que el gobierno va a tomar el control (de una ú otra forma) de los medios. Eso es como afirmar que vas a ser más libre estando preso y es parte de los que llaman el deconstruccionismo del lenguaje, que consiste en utilizar palabras cuyos significados son completamente opuestos a los que se quieren transmitir. Y como
dijo Confucio:
Cuando las palabras pierden su significado, la gente pierde su libertad. Desde un punto de vista más práctico, según como yo lo veo el punto álgido de la
ley se encuentra en el artículo 29:
Artículo 29
Suspensión y Revocatoria
Los prestadores de servicios de radio y televisión serán sancionados con:
1. Suspensión hasta por setenta y dos horas continuas, cuando los mensajes difundidos: promuevan, hagan apología o inciten a la guerra; promuevan, hagan apología o inciten a alteraciones del orden público; promuevan, hagan apología o inciten al delito; sean discriminatorios; promuevan la intolerancia religiosa; sean contrarios a la seguridad de la Nación; sean anónimos; o cuando los prestadores de servicios de radio, televisión o difusión por suscripción hayan sido sancionados en dos oportunidades, dentro de los tres años siguientes a la fecha de la imposición de la primera de las sanciones.
2. Revocatoria de la habilitación, hasta por cinco años y revocatoria de la concesión, cuando haya reincidencia en la sanción del numeral 1 de este artículo, dentro de los cinco años siguientes de haber ocurrido la primera sanción.
Desde luego que en ningún lugar se define que es "apología" o "incitamiento" a la guerra, "promover alteraciones del orden público", o que es ser "contrario a la seguridad de la Nación", con lo cual se deja la puerta abierta para cualquier tipo de arbitrariedades, las que quizás no veamos directamente, puesto que los dueños de una consesión probablemente preferirán cerrar el pico y adaptarse que perder el negocio (la llamada autocensura). Y para rematar con las arbitrariedades, quien decide si hay una infracción es el "Directorio de Responsabilidad Social" (artículo 20), un organismo supuestamente democráctico en donde 7 de sus once miembros son designados por el gobierno. ¡Vaya concepto de democracia!
De manera que yo no espero ver acción directa por parte del gobierno (aunque tal vez me equivoque), cosa que ya
algunos chavecistas empíezan a clamar como prueba de la inocencia de la ley.
Ningún gobierno pide un poder para no utilizarlo.