A propósito del posible futuro retorno de los habitantes de la destruída ciudad irakí de Faluya, vean como luce la prometida libertad para ellos:
Según los planes, las tropas canalizarían a los Faluyanos (¿?) hacia los llamados centros de procesamiento de ciudadanos de la ciudad, para compilar una base de datos de sus identidades, por medio de pruebas de ADN y digitalización de retina. Los residentes recibirían insignias con sus direcciones de habitación, las cuales deberán usar permanentemente. Autobuses los transportarian por la ciudad, en la cual, los automóviles -el arma más mortal de los atacantes suicidas- estarían prohibidos.
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Una idea que ha incitado al debate entre la oficialidad de los marines obligaría a todos los hombres a trabajar, por un sueldo, en batallones de estilo militar(...)
No se equivoquen, los EE.UU. dejó de ser hace ya mucho tiempo el ejemplo a seguir.
La historia completa, en
Boston.com News; enlace gracias a
antiwar.com