Otro detalle más. Dicen que "recordar es vivir", bueno ahora haciendo memoria, recuerdo que los solicitantes del referéndum tuvieron que ir a "reparar" sus firmas porque había "dudas razonables" respecto a su autenticidad. Nuestro amigo Jorge Rodríguez se negó tajantemente a que se realizaran revisiones muestrales de las firmas y se empeñó en revisarlas todas una por una.
Ahora se niega tajantemente a contar todos los votos, sino que prefiere hacer una auditoría en 150 máquinas solamente. ¿Acaso contar papeletas es más difícil que verificar la autenticidad de una firma? ¿Por qué el cambio de actitud hacia la ciencia estadística de nuestro amigo Rodríguez?