Desde el día de ayer he escuchado de un par de personas argumentos por los cuales la oposición debería callarse y aceptar el resultado del referéndum anunciado por el CNE, estos son:
- La palabra del CNE es final y ya que había suficientes ojos -incluso internacionales- para certificar que el proceso era limpio, entonces los resultados deben ser aceptados.
- Pregonar que hubo fraude enfurecerá a la gente, provocando que la situación se salga de control y la violencia se desate, por lo tanto por el bien de la paz, hay que aceptar los resultados.
El primer argumento olvida que lo que se está denunciando (al menos hasta donde yo sé) es que hubo parte del proceso que se realizó a oscuras de las partes involucradas, en particular la totalización de las actas electrónicas. Cuando Carter y Gaviria dicen que todo ha salido bien y no hay incongruencias, aparentemente se están refiriendo al acto de sumar la información proveniente de las actas electrónicas que provee el CNE. Obviamente ahí no va a ver pele, mientras quien sume sepa sumar. El problema está antes: ¿Se corresponden las actas generadas por las máquina electrónicas con los votos depositados en las urnas? La respuesta es tan sencilla como contar los votos físicos, no los electrónicos, con los que se puede hacer lo que el programador quiera. De lo contrario estaríamos regresando a la vieja práctica de la IV de "acta mata voto".
Respecto al segundo argumento, obviamente uno no acepta un resultado en el que siente que fue estafado. Hacerlo implica la convalidación del fraude. Desde luego que otra cosa muy distinta es llamar a la gente a tumbar el gobierno por fraudulento, porque allí sí estaríamos echando por tierra cualquier rastro de civilidad que pueda aún quedar en el país.
Yo todavía no creo que el "Sí" haya ganado en apenas dos estados con diferencias de 2805 (Miranda) y 5031 votos (Táchira). Eso me parece sumamente extraño, por decir lo menos. Y más extraño aún es que el resultado se haya anunciado en medio de la madruada, como para agarrar a la gente desprevenida (o durmiendo, mejor). Pura especulación, sin embargo, hay que admitirlo.
La otra cosa que escuché es: "¿No será que hay una mayoría de gente apoyando a Chávez y que éste ganó?" Desde luego que sí, eso es posible y hasta entendible, pero el problema no es ése. El problema es que la transparencia del proceso se ha puesto en duda seriamente y no se puede saber que fue lo que en realidad paó hasta que se cuenten los votos. ¿Acaso es tan difícil?
A propósito, pareciera que todas mis dudas,
expresadas el viernes se hiceron realidad.